El alfabeto de los sueños

Siruela (2007)
  Novela
  Novela histórica
  Fletcher, Susan
  Los magos de oriente a...
  07-03-2008
 
Mitra y su hermanito Babak, mendigos en la ciudad de Rhagae, van saliendo adelante con lo que consiguen mendigar... o robar. Sin embargo, no son lo que parecen: tienen sangre real. La conspiración fracasada de su padre contra el malvado y tirano rey Fraates ha provocado el exilio para ellos, y es ahora cuando descubren que Babak tiene un don excepcional: si duerme con un objeto de alguien, puede conocer los sueños de esa persona. Un poderoso mago oye hablar de Babak y sus dotes. Es un mago que ha interpretado en las estrellas el presagio de la llegada de un nuevo rey en Belén y del albor de una nueva era...

 
acabrero.- Podemos hablar de novela histórica o de cuento de Navidad. Creo que cuadra en ambas categorías. Me parece extraordinaria la ambientación de esta historia del viaje de los Magos de Oriente que llegan hasta Belén buscando a un rey recién nacido. Engarzado en torno a la historia de unos niños que han perdido a su familia de nobles persas, vamos conociendo a los tres magos, Melchor primero, luego Gaspar y Baltasar. La ambientación de las caravanas, los paisajes, los lugares por donde va transcurriendo el viaje, adobada con las aventuras de los dos niños, hace el relato muy ameno y enriquecedor. La ficción aparece a través de los sueños de Babak, que necesitan los Magos para una acertada interpretación de los estrellas. Cuento de Navidad porque a través de esta historia nos introducimos de un modo novedoso en los acontecimientos del nacimiento de Jesús en Belén.
 
amd.- Haciendo honor al título de la obra, comienza el relato con los sueños de Babak y termina con la ensoñación de Mitra, entre realidad y fantasía. Pero los sueños de ambos son muy diferentes: Babak, un niño de tan solo cinco años, tiene un poderoso don y, en contacto con la prenda de una persona, puede predecir el futuro. Son visiones proféticas, augurios que se expresan mediante símbolos. Sin embargo, los sueños de Mitra representan sus deseos más íntimos, aquellos que pueden colmar de satisfacción a un ser humano y trasladarle a lugares que nunca hubiera imaginado. La obra está dividida en cuatro capítulos más un breve epílogo, y en ella aparecen dos claras líneas argumentales: por un lado, la historia de Mitra, Babak y su familia, que, por otro parte, se cruza y entreteje con la tradición y las figuras de los tres Reyes Magos. Según cuenta la autora en su página web, hacía ya tiempo que tenía esas dos ideas en su mente: en primer lugar, el personaje de un niño que sueña para los demás se lo había inspirado el libro de Abbas Milani Tales of Two Cities, que en uno de sus pasajes recuerda una antigua tradición persa según la cual ciertas personas tienen la habilidad de capturar sueños para otros. En segundo lugar, siente una poderosa atracción por acercarse y profundizar en la “historia” de los Magos de Oriente; un día de Navidad viendo el hermoso “Belén” de una iglesia, se preguntó quiénes eran aquellos Reyes, de dónde salieron, qué esperaban encontrar al final de su viaje tras seguir los designios de las estrellas. Indudablemente, existe una magnífica progresión a lo largo de los cuatro capítulos que se puede percibir de forma clara en los nombres de los apartados y especialmente en el epílogo, titulado “El hogar”. La primera parte se titula “La Ciudad de los Muertos”, en ella viven nuestros protagonistas, pobres, sin familia, en una clara situación de carencia, de la que deben salir y progresar según avanza la historia. La segunda parte es “El viaje”: bajo la protección de Melchor, comienzan un largo camino guiados por el baile de estrellas. En definitiva, partiendo de la situación de carencia, se adentran en un viaje de iniciación a través de montañas y desiertos que les llevará a una transformación y progresión interior a todos ellos. El viaje comienza en el otoño, cuando empieza a refrescar, y acaba en diciembre; por tanto abarca unos cuatro meses, período suficiente para que se produzca la transformación interior de los personajes. El tercer capítulo, “Seguir a una estrella”, supone el encuentro con el último rey mago, Baltasar, al que todos tienen un gran respeto: alto, delgado, con una barba blanca, fina y sedosa, sus ojos rebosantes de sabiduría eran la esencia de la bondad. Por fin, con él le dan sentido a su viaje y se encaminan definitivamente hacia “Judea”, cuarto y último capítulo, que contiene la visita al rey Herodes, la llegada a Belén y la adoración de un Niño en una diminuta vivienda como culminación de tan largo viaje. Todo ha merecido la pena para poder contemplarlo, porque “ese Niño tenía algo como una luz que llenó mi corazón”. Para escribir esta brillante historia, en el año 2002 la autora decide viajar a Irán, ya que necesita visitar los lugares reales para describir y recrear mejor la acción de la novela. Además, tal y como muestra en los agradecimientos de la obra, ha consultado a arqueólogos, historiadores, bibliotecarios, teólogos y especialistas en Astronomía, para mostrar los conocimientos más diversos sobre las características y las costumbres persas de la época (siglo I de nuestra era). Por último, hay que destacar la magnífica traducción de esta obra que realiza Juan Larrea, brillante por la riqueza de vocabulario y la precisión en el uso de todos los términos, así como por la plasticidad de las descripciones, a través de las comparaciones y de las metáforas y de la variedad de la adjetivación.