En la antropología trascendental la libertad coincide con la persona: la coexistencia es intimidad libre que, al carecer de réplica, «se torna en búsqueda». Persona y libertad trascendental no se distinguen, porque la libertad no se «convierte» con ella. Este enfoque hace que la concepción de la libertad de Polo sea novedosa y alcance una profundidad inédita a lo largo de la historia, corrigiendo de paso el planteamiento, pretendidamente trascendental, moderno.