Blog de acabrero

Adorar

Es un verbo que puede utilizarse en el lenguaje coloquial en muchos sentidos. Cuanto más se utiliza en el día a día, menos se entiende lo que verdaderamente significa, porque solo un sentido de esa palabra es preciso y, de la misma manera que creemos en un solo Dios, solo debería hablarse de adorar al Dios verdadero. Pero ya se sabe, “este chico es adorable”, “tengo auténtica adoración por mi madre”, etc., son modos de hablar que manifiestan admiración, agradecimiento, amor profundo.

El terror de la guerra

He tenido ocasión de ver recientemente dos películas sobre guerras, “Civil war” y “El ministerio de la guerra sucia”. No me gusta este tipo de películas, prefiero historias más tranquilas, más agradables de ver, que te dejen un sabor atrayente, pero a veces, por razones sociales normales, toca ver lo que les gusta a otros. La verdad es que me cuesta entender por qué a bastante gente les gustan los tiros, las violencias, o imágenes ciertamente desagradables.

La importancia de leer

El Papa Francisco se ha expresado con detalle y suficiente explicación sobre la importancia de la lectura. Estaba pensando en la formación de los seminaristas, pero ha querido advertir a un público general sobre esa actividad que tanto ayuda a la persona. ¡Qué bueno sería hacer eco a lo que su Santidad ha expresado con interés! Y podríamos decir también que sería importante que haya muchas otras personas que se impliquen en la misma línea. Todo lo que se diga es poco.

Jóvenes con vida cristiana

De las experiencias más impactantes y emocionantes que hoy día se pueden tener es conocer a un chaval, adolescente o cerca de la mayoría de edad, con una notable vida cristiana. Lo grande es que no descubres ese tesoro por algún hecho espectacular, ni porque alguien te lo cuente, sino por detalles que se notan en su vida normal.

El verano en el pueblo

Las disquisiciones sobre cuál puede ser el mejor lugar para pasar el verano pueden ser múltiples y variopintas. Hay gente para todo, somos muchos. En este país la tendencia a la playa es ya antigua y, hoy por hoy, suele ser prioritaria. Pero es indudable que no todos pueden hacer esa elección, porque sale cara. Hay familias que desde tiempo inmemorial tienen alguna casa en la costa o cerca. Y aun así los propietarios, padres de familia o, con más frecuencia, abuelos, pueden ceder o admitir en la casa a uno de sus hijos y nietos durante unos días y en otras fechas al otro hijo y nietos. Hay muchas familias a quienes les encantaría el verano en la costa, pero quizá tendrán “derecho” a quince días.

Educar de cerca

Hace unos cuantos años se podía oír de vez en cuando, en el cole o incluso en el ambiente familiar, la frase “niño, eres un maleducado”, porque había formas de hacer incómodas, porque el niño se dejaba llevar por la pereza o porque decía una palabrota… Hoy el asunto es bastante más grave. El problema no es de pequeños detalles de comportamiento, ahora estamos con mucha frecuencia con unos vacíos de formación en cuestiones esenciales de gran calibre y, como consecuencia, unos comportamientos inmorales frecuentes y graves.

Grandes y pequeñas bibliotecas

El reciente libro “Bibliotecas. Una historia frágil”, de Pettegree, es un estudio más de los que se han hecho en diversas ocasiones sobre ese fenómeno importantísimo para la cultura y la historia como son las grandes colecciones de libros y documentos de diverso tipo. Han sido siempre una referencia indiscutible a la hora de plantear la auténtica formación de las personas, especialmente universitarios, políticos y personajes públicos.

¿Ilusiones o bajezas?

Hay hogares en donde se percibe la exigencia, el empeño por las cosas bien hechas, el espíritu de sacrificio. Pero hay hogares en donde los padres ausentes no saben de la pereza de los hijos, del tiempo perdido en procacidades. Hay familias numerosas justitas de medios y de caprichos, con una alegría rebosante. Pero hay familias tristes con padres regañones, que no están en el día a día para educar.

Adorno editorial

Tenía a mi alcance, pendiente de comenzar su lectura, un libro recién editado de Natalia Ginzburg, titulado “Domingo”. Una enfermera -estaba yo en una clínica- al ver el libro le salió con toda naturalidad algo así como “qué bonito ese libro, qué buena pinta tiene”, con ojos de curiosidad y de saber de qué iba. Le dije que era una autora interesante y que todavía no había empezado a leerlo. Lo cogió y comentó “qué bonito, me gustaría leerlo”, o algo parecido.

Miedo al silencio

Ha sido una tendencia de muchas personas el deseo de retirarse a lugares tranquilos donde se aprecia el silencio. Llegar a lugares de la naturaleza donde solo se escucha el piar de algunos pájaros o las ramas de los árboles movidos por el viento. Momentos de disfrutar de lo más natural, de un silencio que llena de paz, que invita a la reflexión, a un descanso psíquico que con frecuencia echamos en falta cuando nuestra vida transcurre en el ir y venir con muchas preocupaciones por la ciudad ruidosa.

Páginas

Suscribirse a RSS - Blog de acabrero